Donde el fuego atrapa, la muerte permanece

Provocar incendios no es la solución.

Los incendios siguen siendo un problema para Brasil. Utilizada como técnica agrícola durante mucho tiempo, la quema destruye el suelo, daña la fauna y la flora y pone en peligro la vida de muchas personas.

En 2022, la superficie total quemada en Brasil fue de 16,3 millones de hectáreas, en todos los biomas. Para que se haga una idea, estamos hablando de un área 10.000 veces mayor que São Paulo, la mayor ciudad del país. La superficie de bosques quemados aumentó un 93% con respecto a 2021.

En julio de este año, se habían controlado 3 millones de hectáreas de zonas quemadas. Sigue siendo una cifra preocupante, teniendo en cuenta que la mayor parte de la zona quemada es vegetación autóctona. La información procede del «Monitor de Incendios», una iniciativa de MapBiomas y el IPAM (Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia).

El avance de los conocimientos agrícolas y la recuperación de técnicas ancestrales a través de la agroecología han demostrado que hay muchas formas de «limpiar» y preparar el suelo para la siembra, pero prenderle fuego no es una de ellas.

La segunda fase de la campaña contra el fuego , «Donde el fuego prende, muerte queda», nos recuerda que el fuego no sólo prende la tierra, ¡puede dejar un rastro de destrucción a su paso! Provocar incendios no es la solución.

Echa un vistazo a la campaña y compártela:

https://youtu.be/Pr_GewBjiS4

Echa un vistazo a la primera fase de la campaña, lanzada en 2022:

#FogoPegaMorteFica

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